La intención de este encuentro internacional “no es ni actuar como reclamo turístico ni animar las veladas parisinas, sino promover la mezcla para favorecer la creación poética”, insisten sus organizadores, quienes a pesar de la ayuda obtenida por parte de la UNESCO y del Ayuntamiento de París, se han visto “bastante solos” a la hora de financiarlo. De hecho, por ahora, no se ha decidido si darle una periodicidad anual o bienal.