Thomas Nispola, una voz creciente en el panorama europeo de la poesía (Foto, Anna Castellari)Thomas Nispola conserva aún la mirada irreverente de los jóvenes poetas. Periodista tolosano, redactor de Radici, una revista multilingüe de cultura y actualidad italiana y difusión también francesa, sabe mantener los ojos bien abiertos al mundo: mediante sus tajantes versos nos ofrece una visión desarraigada de la sociedad actual. Bebiendo de las tradiciones culturales francesa, inglesa y española; una mezcla europea concretada durante el Festival Trieste Poetry Slam de 2007. Sus imágenes surrealistas trepanan la mente del lector como imágenes de Buñuel en su Perro andaluz. Su nevermore conecta con las aliteraciones de Edgar Allan Poe y Paul Verlaine. Unas veces irónico, otras angustiante, vuelve a despertar en el hombre moderno la angustia existencial con el sonido metálico y discordante de muchos de sus versos, reconstituyendo, quizás, el rol concreto del poeta, engañosamente considerado al margen de la sociedad.





Publicamos aquí dos de sus poemas declamados durante el Trieste Poetry Slam.

Hay otra persona sobre mi ojo
Hay otra persona ante mi cabeza

Lo he dicho
Lo he dicho para que se sepa
Lo he dicho para que no se haga como si nada

Hay otra persona sobre mi ojo
Hay otra persona ante mi cabeza

En principio, no estoy para nadie
En mi ideal, nadie está aquí para mí

En mi ideal, recorro los senderos de una montaña seca
Y mi perro es hijo de Méjico
que pare las tortugas-fuentes de la piedra
En mi ideal, soy el sardo que se agacha un poco hacia la tierra
y la apuñala
El sardo que se sirve con los labios apretados
Porque sabe que no se habla con la tierra
Pero tampoco con los hombres

En mi ideal, el tiempo se convierte en el de una raíz
El tiempo se convierte en el tiempo de una raíz que entra en un agua que entra en un hombre
Y busca el intruso
Pues conoce las redes tácitas que ligan las entrañas al alma y el hígado a la palabra
Raíz Busca
Mi ideal, soy yo en una ciudad en la que camino y maquino el modo de desmontar los mojones
Soy yo caminando y rumiando el modo de decir lo que es un anarca
Soy yo caminando y pudriéndome menos
Cada paso me acerca a la velocidad de la luz
Cada paso prolonga un poco mi vida

Desde que mis pies deciden por mi mente
Desde que el tiempo no tiene patrón
y decide por mis pies
Desde que estoy a la merced del tiempo, a su servicio, entre sus buenas manos
A veces apoyo un poco la cabeza sobre el pecho de mi ideal
Para contemplar el horror de los pabellones y el pretexto de los gitanos
Para ver los círculos trazados en los campos que hicieron al hombre
En casa de los padres del fabricante de tortugas
¡Los mismos campos que ahora hacen pollos!
Tengo la cabeza reclinada para mirar estos círculos
Y los círculos que
dibujan en tus ojos cuando te hablo
habiéndote pedido que te quedaras aquí.
Miro en torno a mí. No estoy en los círculos
y estoy solo.

Cuando terminan de hablarme
Del ciervo que se reencarna
De una flecha en su corazón
Y de un hilo rojo que brota de la cabeza
Me levanto enseguida y me las piro.
Para que nadie hable en mi lugar
A él, que me es simpático y se ha tatuado las mejillas.


Ya no somos poetas
Somos cuervos

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y te escrutamos desde lo alto
De los tendidos telefónicos

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y te escrutamos desde lo alto
de los tendidos eléctricos

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y te escrutamos
encaramados a las antenas
de la televisión

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y te escrutamos desde los campos en los que recolectamos
Mientras pasas con tu
automóvil y te vas a pagar
el derecho
de circular
en automóvil

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y te miramos mientras entras en las escuelas los domingos de mayo

Mientras arrugas once papeles
Y eliges el jefe de una multitud

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Nosotros no tenemos un líder

Las estaciones
nos conocen
no te han visto nunca

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y dicen que vivimos mucho ¿verdad?

Tú nunca lo sabrás

Prefieres poner entre tú y
nosotros
Un parachoques
Aplausos, razones para existir
Consejeros del INEM, hilos, hilos, hilos

Prefieres poner entre tú y
nosotros
libros
jornadas
y René Char retractilado
bajo un par de dvd porno

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y las lenguas no nos aprisionan
Las lenguas nos deslían y nosotros las desliamos
Imposible tomarnos como rehenes junto a una lengua

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y nos reunimos a veces
a tres a siete o a cien mil
Donde nunca hubieras imaginado
¡¿No oyes el jaleo?!

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y nos arrancamos los ojos a nosotros mismos
Para liberarnos de la tiranía del arcoiris

Y liberar el espectro

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y caminamos tras de ti
Cuando recorres el camino con tu hijo
Cuando le explicas la vida

Ya no somos poetas
Somos cuervos

Y por tu ventana entramos una tarde
Para volverte loco
Y a cada pregunta tuya
Responderemos siempre

Nevermore


(Traducción del francése de Fernando Navarro)

El primer martes de cada mes, Thomas Nispola y la asociación Hélicon organizan sesiones de slam poético en el café Le Celtic, en Tarbes (Hautes-Pyrénées - Francia). “Con Hélicon, tratamos de difundir la cultura y animar a hacer cultura a quien se le antoje”, afirma Nispola. Todas las veladas son ratuitas y de participación libre: slam, proyecciones de pilículas con realizadores invitados, noches de funk, teatro... También queremos superar las divisiones de estilos y generaciones.